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En pocos años, Israel ha hecho prácticamente realidad su vieja aspiración de normalizar las relaciones con los países árabes y ha sido a costa de los palestinos.

En el mes de Ramadán de este año en curso, y cuando el mundo islámico se preparaba para celebrar el Día Mundial de Al-Quds, el drama árabe, en especial el de Arabia Saudí, asestó un duro golpe a la causa palestina, hiriendo los sentimientos de millones de musulmanes al emitir unas series que buscan normalizar los lazos con Israel. Las cadenas saudíes exhibieron programas en pro de la normalización en un momento en el que el régimen de Tel Aviv practica diariamente brutales masacres y violaciones contra los palestinos, haciendo caso omiso a las voces críticas y a las resoluciones de las Naciones Unidas que condenan estas medidas racistas.

Por ello, no culpamos a la entidad sionista mientras los regímenes árabes reaccionarios de la región son quienes apoyan las medidas de Israel, acogen el llamado ‘acuerdo del siglo’ del presidente de EE.UU., Donald Trump, y respaldan el reconocimiento de la ciudad de Al-Quds (Jerusalén) como la capital israelí, un proyecto que le permitió a este régimen ampliar sus planes expansionistas en los territorios ocupados para lograr su sueño de establecer un estado desde el río Nilo hasta el río Éufrates, bajo lo que da en llamar el “Gran Israel”. Israel ha logrado, gracias a Arabia Saudí, que aplicó todas las herramientas, incluidas las culturales, envenenar la mente de las generaciones árabes futuras para que olviden su causa principal, que es la liberación de Palestina.

 

Traición de los árabes deja sola a Palestina ante Israel

En pocos años, Israel ha conseguido prácticamente su vieja aspiración de normalizar los lazos con los países árabes de la región, aparentemente a costa de los palestinos, quienes, a estas alturas, se están resignando a quedarse sin su tierra ante la pasividad de la comunidad internacional y las conspiraciones de los líderes árabes.

A modo de ejemplo de los complots de los países árabes contra la causa palestina se puede destacar la conferencia de Baréin, que buscaba impulsar el ‘acuerdo del siglo’ de Trump. Dirigidos por EE.UU. y encabezados por Arabia Saudí, los participantes en el evento solo discutieron las propuestas económicas para la cuestión palestina y no abordaron la situación política ni la formación de un gobierno soberano en Palestina, a pesar de que es un asunto candente en la agenda de la región.

Otro ejemplo conspirativo contra la causa palestina lo constituye el hecho de que en mayo de 2019 se filtrara que el príncipe heredero saudí, Muhamad bin Salman Al Saud, había presionado al presidente palestino, Mahmud Abás, para que aceptara un generoso soborno a cambio de renunciar a la ciudad de Al-Quds y a la mayor parte de la Cisjordania ocupada.

Otros países árabes, como Egipto y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), también dieron la bienvenida al plan de paz de la Casa Blanca, justo al mismo tiempo que Israel va cimentando sus lazos con estos regímenes árabes de forma secreta o abierta para conseguir sus objetivos contra los palestinos.

 

Arabia Saudí y los EAU han ido más lejos en su intento por normalizar los lazos con Israel. Ignorando los crímenes que ha cometido y sigue perpetrando el régimen de Tel Aviv contra los palestinos desde su creación en los territorios de estos en 1948, Riad y Abu Dabi se opusieron a una cláusula de la Unión Interparlamentaria (UIP) que exige poner fin a la normalización de las relaciones con Israel.

Desde el inicio de 2020, Israel ha acelerado la normalización de sus relaciones con los países árabes. El 19 de enero, este régimen anunció oficialmente su participación en la Expo 2020 Dubái, en los EAU. El 30 de enero, el sitio web francés Intelligence Online reveló que Marruecos había recibido tres aviones de fabricación israelí.

A pesar de que los líderes de los regímenes árabes han decidido pisotear la causa palestina a cambio de privilegios o recompensas baratas, la celebración del Día Mundial de Al-Quds en este año cobra especial importancia.

El Fundador de la República Islámica de Irán, el Imam Jomeini (que en paz descanse), transcurridos unos pocos meses desde la victoria de la Revolución Islámica en 1979 designó una fecha, que se corresponde con el último viernes del mes de Ramadán, como el Día Mundial de Al-Quds, para apoyar la causa palestina. Normalmente, en este día, se celebran marchas en todo el mundo para condenar los crímenes de Israel y pedir la liberación de los territorios ocupados palestinos.

 

Este año, el evento llega en un momento en el que el coronavirus, causante de la COVID-19, ha detenido cualquier actividad a nivel mundial. Pero, ni esta pandemia puede frenar a los musulmanes y a las personas libres del mundo a la hora de participar en este evento a través de la publicación de fotografías, informes, noticias y etc., en las redes sociales, para que Palestina y su capital, Al-Quds, permanezcan en la mente y los corazones de toda la comunidad islámica y las personas libres del mundo.

La celebración del Día Mundial de Al-Quds bajo estas circunstancias extraordinarias lo convertirá en un movimiento que revele los planes que están tramando el régimen de Tel Aviv y su aliado estadounidense para devorar aún más tierras palestinas —el caso más reciente la decisión de EE.UU. de reconocer la ocupación israelí sobre partes de Cisjordania y la anexión del valle del Jordán—, y se considera una bofetada en la cara para los países árabes que buscan normalizar sus lazos con Israel.

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Retomado de Hispantv